lunes, 2 de junio de 2008

Cirujía

Se inclino despacio. Tomó unas ramas secas. Se abrió la blusa y comenzó la incisión justo debajo del seno izquierdo; de allí al centro y hacia arriba.
Introdujo su mano derecha, sostuvo con fuerza al corazón. Lo arrancó. Lo arrojó lejos.
Con papeles cartones y hojas secas lleno el espacio.
Una vez cicatrizada, lo miro serena y le dijo: “te amo”.
Inmediatamente, más liviana camino sin prisa.


Ade

2 comentarios:

zeta dijo...

Uyyy, qué lindo, me gustó mucho, no se me había ocurrido...Me ganó la idea...Muy bueno, en sí las estrellas nos iluminan, claro, no en la ciudad, por eso andamos tan mal, y el sexo también ilumina, todo tiene luz en esta historia, pero más el sexo, el sexo tiene mucha luz, más que las estrellas, debe ser exquisito hacerle a alguien el amor bajo las estrellas. Un beso estrellado.

Por cierto, ya escribí lo de su sueño, búsque y por aí está.Chao

natibé dijo...

Que hermosa idea...caminar liviano, despojarse de todo menos del "te amo".
Muy bello.