sábado, 19 de julio de 2008

comienzo a desmudarme

Me pesan las caderas
Las piernas
Dos rodillas
Las medias
La bufanda
tres ojos
Las orejas
Me pesa
Hasta mi aliento
Mi nariz y mi boca
Me pesa
La camisa
El pantalón
La enagua

De tanto
Tanto peso
Me voy anestesiando
Y quiero
Despertarme

Entonces
Lentamente
Comienzo
A desmudarme

Ahora
desmudada
Me armo
Desde adentro

De a poco
Y con empeño
inauguro
el rescate.
Ade

2 comentarios:

zeta dijo...

Hola, más o menos, ando viendo a mi padre que está enfermo y atendiendo a un montón de gente que ha venido a mi casa, pero recibir saludos suyos reanimó el momento, gracias, besos, cuidese mucho, siga escribiendo, le sale bien...Suerte chao.

Roberto Bennett dijo...

hola ... está bueno el poema, genera un ritmo. se va mezclando con el cuerpo y los signos del cansancio, los objetos mas externos, el afuera. El paso del tiempo tambien es vivido, con sorpresa y un toque de nostalgia. Esa nostalgia le da al poema el gran monto de emotividad. El final es potente y me sugiere el espíritu soberano del Ave Fenix.
saludos,
Roberto, Palermo, Bs. As.