sábado, 25 de octubre de 2008

...viene con moñito.

A veces nos encontramos con el enredo de tener que decidir. Y si, estamos parquimetrazos tratando de ver por ejemplo cual zapato nos gusta más. El rojo tiene un moñito que nos encanta.¡como nos gusta ese moñito en la capellada! Comenzamos a imaginar, rápidamente, con que poder combinar el zapato del moño. Aunque no es menos preocupante el resolver con que pantalón, pollera, bermudas y otros podríamos hacer coincidir el color. Después de ese instante de angustia pueril, resolvemos que sería mejor el otro modelo de zapato. Nuevas preguntas acechan nuestra clarificada mente, ese modelo viene sólo en color negro. Y ahora que se acerca el verano, ¿negro?, ammmmmmm, nos quedamos pensando y entre tan puros y nítidos pensamientos concluimos que el rojo es lo que más nos conviene. No solo por su color, no podemos dejar de lado a ese simpático moñito que adornaría social y sutilmente nuestros cansados pies. Es ahí cuando la elección está consumada. Rojo.

Hoy tenemos nuestra primera salida compartida con nuestros hermosos zapatitos y su simpático accesorio. Corremos al colectivo para que no nos deje de plantón a la espera del próximo. Los zapatos empiezan a dolernos, si es indudable que con el sufrimiento de nuestros estresados pies lo que nos duele son los zapatos. Entonces la cita de ese día se nos vuelve larga y atormentada, solo nos alivia el pensar que aún quedaban los negros en la zapatería y comenzamos a imaginar la comodidad que sentirán nuestros pies.
Ade

5 comentarios:

josé dijo...

Ade querida compadrita del abasto, "todo viene desde el pie", canta el uruguayo (que no recuerdo). Los zapatos nuevos son martirizantes y opresores, les hubieras dado "training" antes de utilizarlos para salir, y menos en una cita, donde debes poenr el mejor semblante, qué problema no?. Mi afecto.

josé dijo...

¿se lee igual la palabra mal escrita?

Adrianina dijo...

Me encantó este cuento de primavera, con una ilusión puesta allí. Siempre hay algo que esperar que nos dará felicidad ¿no?

Ade, ya te tengo en mis favoritos así estoy pendientes de tus acrualizaciones, sabés que además de tus escritos soy gran admiradora de tus pinturas.
Besote grande.:)
Nos seguimos leyendo...

M. Jose dijo...

Un problema los zapatos, el cambio de estación tiene eso. No??
Y luego convinar con la ropa...
Me encanto tu texto Ade...
Un beso hermoso para ti
MJ

Mar dijo...

¡Todas tenemos esos problemas! Y como caemos en el influjo de esos "moñitos". Personalmente prefiero siempre los zapatos cómodos, pero como he comprado zapatos por los moñitos.
Muy buen relato. Saludos.