viernes, 31 de octubre de 2008

En cuatro

Irma se levantó como todas las mañanas, insulsa. Tomo de la mesa de luz sus anteojos, se los colocó, fue al baño y, como todas las mañanas, comenzó el día viendo su horrible cara reflejada en el espejo.

Jeremías, luego de desayunar dos mates con una tostada quemada, abrió rápidamente la puerta de su casa y se marcho corriendo. Llegó corriendo hasta el anden del tren, corriendo subió en el último vagón y corriendo acumuló pensamientos opacos en su pobre y oscurecida cabeza.

Julito no sabía como hacer para que esa sensación no le cerrara el pecho. El amor que sentía por José le provocaba nauseas, pero no podía dejar de sentir. Se cobijaba en su angustia y partía arrastrando los pies a tomar la clase diaria de flauta traversa.

Amalia odiaba los buenos momentos, sin sufrimiento no había placer. Sus buenos momentos eran aquellos en los que lograba el máximo desconsuelo. Amalia olía a puchero recalentado en una noche de frío.

Como todas los días la cena familiar era un rito sagrado. Irma había amasado cinco pizzas. Las cortó en cuatro porciones de considerable tamaño. De a una las colocó en la mesa. Jeremías y Amalia siempre discutían por querer llevarse el mejor bocado. Lo tragaban apresuradamente, así podían deglutir con ganas los otros, que venían con buena muzzarella. Julito comía poco, en silencio, pensaba en el momento de un encuentro con José.
Irma era siempre la última en acostarse, previamente abandonaba hasta el día siguiente sus anteojos en la mesa de luz.

Ade

4 comentarios:

Ivanov dijo...

parecen presos de sus pasiones

Adrianina dijo...

Me hizo acordar a la canción de Alberto Cortéz: Como de costumbre...

Besos Ade, muy buen literato.:)

josé dijo...

Las rutinas mandan aunque creamos que somos nosotros los que ordenamos las secuencias, pero siempre caemso en su telaraña /// Ade, amiga de Adrogué, me quedé con ganas de seguirle la vida a estas personas. Nos vemos "forza"

Mar dijo...

Encarcelados en su rutina diaria, con sus temores y deseos...cumpliendo un recorrido circular... ¡Muy bueno! Saludos.