miércoles, 24 de diciembre de 2008

Desconocido

Y el niño, hombre,
Se rasco una oreja,
Y siguió guiñando un ojo
Con dulzura.

Ade

3 comentarios:

Roberto Bennett dijo...

Ade, los guiones del por venir son tu magia, como esa luz que siempre crece en tu creación, borboteante de frescura y energía vital.
gracias por pasar a saludarme por el blog. Seguro que será te mando un beso.

zeta dijo...

Gracias por la visita. Curioso poema. Cuidese, tenga una buena temporada.

Cris dijo...

Ade, gracias por visitarme. Me gustó tu micropoema. Un niño hecho hombre pero aún niño.
Besitos.